Actores y directores de Puebla recuerdan la figura de Solé, hacedor del teatro mexicano

 La Jornada de Oriente - Paula Carrizosa - Viernes Marzo 6, 2017

Actores y directores de Puebla recuerdan la figura de Solé, hacedor del teatro mexicano. La Jornada de Oriente.

Un anecdotario compuesto por voces y memorias diversas con un afán: recordar y reconstruir la figura y el legado del actor, director, múltiple hacedor del teatro, funcionario y diplomático José Solé (1929–2017), fallecido el pasado 15 de febrero luego de una vida, desde los siete años de edad, apasionada por el teatro

Eso se vivió la mañana del 3 de marzo cuando actores, directores y productores teatrales de Puebla ofrecieron un homenaje póstumo a José Solé, quien fuera, al lado de Manuel Reigadas, fundador de la Compañía Estatal de Teatro en 2002.

Organizado por la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y con la ausencia y el desdén de todo funcionario de la Secretaría de Cultura y Turismo estatal y del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla, el homenaje también reunió la memoria de actores de trayectoria nacional como Patricio Castillo y Luis Couturier

Este anecdotario llamó a recordar la profunda huella que José Solé dejó entre quienes trabajaron con él, bajo su dirección y con su amistad, pues su enseñanza no se limitó a lo teatral, sino que se bifurcó en un aprendizaje de lo cotidiano y lo artístico.

Con José Solé, señaló Manuel Reigadas, compartió diversas etapas de su vida con él desde hace 40 años, la más fructífera al frente de la Compañía Estatal de Teatro, cuando dirigió obras de teatro como Don Juan Tenorio, Fuente Ovejuna, Las Troyanas, El burgués gentil hombre, Romeo y Julieta y Amor es más laberinto

Solé dejó una huella inolvidable: así pasen sexenios, administraciones, gobiernos, no pasará su calidad, su amor, su calor humano y su vigor”, dijo entusiasmado.

Varias memorias fueron traídas al presente por los actores, directores y productores que trabajaron a su lado. Una de ellas fue Mari Carmen Erro, quien recordó que apenas a sus 20 años acudió al primero de los castings que hizo Solé para el que sería el primer montaje de la compañía y, al saber que su experiencia era poca en la actuación, decidió ofrecerse como ayudante de la dirección recibiendo un sí del reconocido director que, posteriormente, sería su sinodal, nuevamente su jefe en otro montaje, su maestro y su amigo. “Nací y crecí después de su voto de confianza, con él descubrí mi lugar en el teatro y que se puede vivir de lo que amamos. Con su muerte se llevó un pedazo de mi corazón pero me dejó una herencia: todo lo que vivimos juntos”, manifestó con la voz entrecortada. 

En su turno, la actriz, directora y académica Elvira Ruiz compartió que así como se concibe un “cine de autor” también debe de pensarse en un “teatro de autor”, siendo José Solé uno de sus principales exponentes.  

Con emoción, recordó que a ella Solé la describió como una actriz “que tenía hígado para la tragedia” por el trabajo hecho en obras como Fuente Ovejuna.

Por su parte, el también actor y director Amancio Orta señaló que al pensar en José Solé sentía melancolía y felicidad al mismo tiempo. Recordó que lo conoció en 1982 al escuchar a sus espaldas una voz robótica que sería un aspecto primordial de su figura icónica. “Fue un amigo, un maestro, una institución, y yo el mínimo de sus amigos. Fue un gusto y un placer conocerlo”, mencionó al tiempo de soltar un beso al aire, dirigido para Solé.

Al inicio de los discursos resaltó la lectura que el actor y director Humberto Moreno hizo sobre la trayectoria de Solé, un hombre que imprimió una profunda huella en el teatro universal, reconocido como uno de los cinco mejores directores de teatro clásico griego, así como del Siglo de Oro español y de los mejores autores mexicanos.


Referencias:

↑ Carrizosa, P. «Actores y directores de Puebla recuerdan la figura de Solé, hacedor del teatro mexicano». La Jornada de Oriente. 17 de marzo de 2017. Consultado el 21 de Junio de 2025.